13 ago. 2007

Eres mía

Eres mía, tenlo presente, me perteneces como tu recuerdo a mi nostalgia, como tu sonrisa a mi mirada y tu cabello al tacto de mis manos.

Eres mía, me satisfaces, como la línea que se forma entre tus senos, como la curva de tu cadera que deseo acariciar con mi lengua, y esos pies pequeños que son un fetiche a mis ansias.

Eres mía, me ardes, como los besos que regalas, como las caricias que te roban los atrevidos, y los gemidos silenciosos que te provocó cuando sueño contigo.

Eres mía, me unes a ti, como las lágrimas que lloro contigo, como los pasos distantes que das cuando me ignoras, y los mensajes que te envío que nunca respondes.

Eres mía, me llenas, como tus triunfos que gozas, como todas las locuras que ideas, y todo lo que haces que me tienes enamorado.

Soy tuyo, porque me perteneces, me satisfaces, ardes, unes a ti y llenas.

Escrito después de haber tomado
2 cervezas
2 vodka tonic
En la fuente
1 Ruso blanco
En el real mascusya

8 ago. 2007

Oportunidad

Me gustas y lo sabes, todo el tiempo pienso en ti, también lo sabes, y que cuando estamos juntos el tiempo pasa como si fuera un instante, te lo he dicho varias veces y de diferentes maneras.

Quise huir pero no pude, o más bien decidí no hacerlo, me canse de correr y deje que me alcanzaras, me llene de tus logros, me hice cómplice de tus aventuras, confidente de tus problemas, y esclavo de tu calor.

Tenía miedo, mucho miedo, pero decidí darme esa oportunidad, detenerme un momento en mi loca carrera y abrir mi corazón y mi imaginación a nuevos caminos y oportunidades. Sólo pensaba en abrazarte, besarte y decirte que tú eres a quien había elegido.

Esperé el momento pero nunca llegó, o quizá no supe identificarlo, pero cuando lo dije, estaba temblando y mi corazón galopaba de emoción, me quité toda la basura que no me permitía verte, conecte mi corazón con mi mente, suspire y hable.

Te escuche absorto, hasta el momento que me dijiste que lo nuestro no podría ser. En ese momento recordé porque tenía miedo, porque temblaba, y porque había empezado a correr, cerré mis ojos un instante, y traté de digerir cada palabra, quise olvidarme por un momento de su significado y sólo concentrarme en el sonido de tu voz. Al leer esto te darás cuenta que no pude.

Ahora todo volvió a ser igual, carente de gusto o sentido, con falta de satisfacción y saciedad, mi amante sigue siendo una botella de tequila, y mi confidente mi húmeda almohada. En estos días llegué a creer que eso podría cambiar, contigo sería mejor persona, y tú conmigo serías muy felíz.

Pero la vida es así, mañana cumplo 29 años y sigo estando sólo.

Escrito después haber bebido
Un moka con tequila
En mi trabajo