14 ene. 2010

Locuras para empezar

Si hoy decidiera cometer una locura me volvería homosexual o afroamericano, quizá el pertenecer a un grupo marginado por la sociedad me permita valorar mi condición de ser humano.

Construiría un gran refugio animal y me convertiría en un rescatista de animales callejeros, la responsabilidad y el cariño van de la mano.

Podrías viajar al Tíbet y meditaría como lo hacen los monjes. Practicaría el tantra diariamente. Espiritualidad y sexo, ¿por qué no supe de esto antes?

Pasaría el tiempo escuchando historias de los abuelos en un asilo de ancianos sin morir de aburrimiento. Dedicación y fe pueden serlo todo en la vida.

Tomaría más tepache, comería ceviche de cerdo y desarrollaría una mejor técnica para romper huevos. Jerez, rompope, huevo, leche y azúcar hacen una polla.

Viviría eternamente y moriría todos los días. Quizá ser eterno no lo es todo y aún la muerte podría ser vencida.

Escalaría la torre latinoamericana como el hombre mosca y saltaría de un avión en paracaídas. Si mi condición física me lo permitiera.

Aprendería a eructar el abecedario, tejería un sueter de cuello de tortuga y buscaría la ramita “tenme acá”.

Fundaría una asociación para clones caídos, vendería copias de la vara mágica de Harry Potter y un Hobbit sería mi esclavo personal. A veces la realidad supera a la fantasía, otras veces no.

Si hoy decidiera cometer una locura dejaría de buscar y comenzaría a encontrar, porque toda locura halla fuerza en un propósito verdadero.

Feliz año a todos

Escrito después de haber bebido
1 Michelada
1 Hierbabuena
Real mascusia