31 dic. 2007

finales

El 31 de diciembre de cada año, es una noche de ansiedad, una noche de cierres y sueños, donde cada persona, termina un ciclo de 12 meses. Es momento de terminar el espacio en el tiempo llamado 2007.

A unas horas del final, es saludable, en nuestro cierre que nos dediquemos a recordar y apreciar. Recordar las metas que alcanzamos, largos viajes, oportunidades de trabajo, quizá algunos romances, también, nuestras pérdidas, cosas que dejamos pasar, algo más que dejamos de hacer y personas que ya no están con nosotros. Y apreciar, darle el valor exacto a las cosas que poseemos, las personas que nos acompañan, y lo más importante, a nosotros mismos.

Al igual es momento de soñar, con alcanzar y superar nuevas metas, rehacer las que nos faltaron completar el año pasado (como eliminar esos kilos de más), es momento de pensar y animarse a llegar a nuevas fronteras, alcanzar mas puertos, y elevar más la distancia a la que llegan nuestros límites. Para ello te reto a que día con día lleves esto en mente:

Todo en la naturaleza, es cíclico, tiende a unificarse y volver a su origen.

Todas las cosas que pasan buenas o malas volverán a suceder, a ti o a alguien mas, todo tiende a ser mejor y evolucionar, y nada es eterno, todos algún día seremos uno con Dios

FELIZ año 2007 y mejor año 2008

Escrito después de haber bebido
2 bohemias oscuras
en los molachos
2 chabelas de hierbabuena
en el real mascusia

18 dic. 2007

Etiquetas

Combinación, estoy en una cantina sentado en un equipal con las piernas estiradas, unas nalgas alegres en mi mano derecha, una papa cocida en mi mano izquierda, escuchando perfume de gardenias, y mirando a dos homosexuales mientras se abrazan y besan apasionadamente al ritmo de un bailoteo lento.

No me considero homo fóbico, aunque de cierta forma me incomoda el ver a dos hombres besarse. Tampoco presumiré que soy un voyerista (al menos no voyerista homosexual), por lo que puedo decir que la reacción que tengo ante esas actividades es un poco menos que irrisoria. Como acto reflejo a la incomodidad en esta ocasión estuve tentado a burlarme.

Aunque muchas veces burlarse de algo que no entiendes o no quieres entender, es algo muy beneficioso para tu salud mental, nunca es recomendable burlarte de un homosexual en un lugar público, aparte de la humillación recibrás después de la golpiza que te ponga siendo que el marica es él (experiencia de una tercera persona que conocí).

Sin embargo, olvidando los pros y los contras que conlleva la burla a los demás ya sean homosexuales o no, sentía que el verlos besarse y abrazarse me daría algunas respuestas que ando buscando. Aclaro, La respuesta no es hacerme homosexual. Lo repito; No me haré homosexual.

La respuesta, esta en el título de este artículo; etiquetas. Todas las personas, sin importar, sexo, raza, tendencia sexual, etc, vestimos etiquetas, por tanto, al igual que en una tienda donde todos los productos tienen un papelillo identificador, así en el gran centro comercial llama Planeta tierra, los productos, llamados individuos, tenemos un papelillo que nos muestra, define e identifica ante los demás.

Rasgos físicos, imágenes, costumbres, acciones, y todo lo que nos rodea, que pueda ser visible, forma parte de esta etiqueta. Sin en tomar en cuenta que la sociedad, viéndola desde un punto de vista como un animal colectivo, que se deja llevar por superficialidades, primeras impresiones que muchas veces no reflejan la realidad, cuestiones sin importancia, y otras tendencias enfermas debido a su dependencia por fuentes externas como la publicidad, las etiquetas que auto imponemos a nuestra expresión física (lo que los demás pueden ver de nosotros), son suficiente y desgraciada o agraciadamente, la forma como los demás nos ven.

Resulta que es útil preguntarse así mismo como lo ven los demás, claro si deseas estar aburriendo a las personas que te rodean para que hablen de ti todo el tiempo, o que en su defecto puedas leerles la mente. Personalmente a estas alturas de mi vida, (casi un tercio de siglo), creo que las preguntas correcta son estas: ¿Qué etiqueta muestro a los demás?, y ¿Por qué muestro esta etiqueta?

Ya sea un satisfactor real o imaginario, con consecuencias positivas o negativas, las etiquetas auto impuestas, son un reflejo, de lo que deseamos mostrar. Un reflejo que si lo observamos con una lupa llamada reflexión, nos podrá abrir un mundo microscópico de acciones y consecuencias que nos llevan a mostrar la imagen que actualmente poseemos.

Volviendo a los homosexuales, ¿Qué podemos leer como etiquetas?, 1. etiqueta de seguridad (no todos los hombres besan a otro hombre en un lugar público) 2. etiqueta de identidad (solo las parejas muy maduras pueden llegar a tener ese sentido) 3. etiqueta de confianza (confiar en que nadie los golpeará tomara represalias por su comportamiento, infundadas o no), 4. etc. 5. etc.

Concluyo que la forma en que portamos nuestra expresión física, es la forma en que influiremos sobre como nos ven los demás, por lo que los reto a cada uno de ustedes (al igual que lo hago que el tipo que veo diario en el espejo) a reflexionar sobre las etiquetas que tenemos ¿las queremos?, ¿nos gustan?, ¿las podemos cambiar?, las respuestas a estas preguntas son: depende de ti.

Escrito despues de haber tomado
2 Nalgas alegres
2 bohemias oscuras
Los equipales

3 dic. 2007

Buscador

Soy un buscador, no se que ando buscando pero me considero un excelente buscador, como lo expresara Jorge Bucay, Un buscador siempre busca pero no siempre encuentra, por lo que sin importar el resultado de mi búsqueda el simple hecho de buscar le da sentido a mi vida.

Ahora bien, si darle sentido a mi vida es sentir que me hace falta algo, para buscarlo, creo que mi felicidad radica en encontrar lo que empecé a buscar, pero realmente no se lo que quiero. Tiendo a imaginar que quiero dinero, una gran casa, una pareja, salud eterna, bien estar social, paz mundial, y otras tantas puñetas mentales que puedan ocurrírseme.

Pero quitando las falacias, quimeras, y otros encantos de la publicidad superficial de los medios donde si mi novia suda es sexy, y si soy súper delgado o rico tengo a la mujer que quiero, (me detengo a reflexionar mientras mi vejiga se llena con más cerveza), ¿que quiero? y ¿que es lo que necesito?

Tengo una respuesta para esas dos preguntas (tomo mas cerveza), No sé y no sé. Y pues también porque debo saberlo, si supiera todo de mi vida sería Dios, mi pobre consuelo es que así somos muchos, (si soy al único que piensa así creo que estoy jodido), pero que se la va a hacer, vivo al día, el momento, y nada más me preocupa, aunque pensándolo bien, si nada me preocupa, ¿Por qué estoy buscando algo?, y lo más importante, porque huyo de mi pasado.

El otro día soñé con mis ex novias, no duro mucho el sueño pues solo he tenido una, (no diré su nombre pero se llama igual que la madre de jesucristo y brilla como un sol) aun recuerdo que cuando era mi novia me sentía el capitán plátano, y todos los días que la veía me preguntaba, ¿Qué hace una chica como ella con alguien como yo?, mi respuesta llegó a los quince días, era un error, no se si era mas guey de lo que soy ahora, o sigo siendo igual, pero el solo pensar en ella me removió las entrañas. Y siento que así pasa con todas las cosas.

Por años me dediqué a olvidar mis errores, mis malas experiencias, y otros proyectos que no se concretaron, por eso a veces siento que cuando la cago vuelve a mi esa sensación de dejavu, (ya la cagé antes) la única diferencia es que cada vez la cago mas gacho, por una parte es positivo porque voy avanzando, como dirían los sabios: mientras mas alta es la subida, mas grande será la caída

En fin, soy un buscador que no sabe lo busca, lo que quiere, y que en su pasado busca la respuesta, seamos todos, varios o quizá yo sólo, es así como me va en la vida, momentos, instantes, puñetas mentales, pero aun hay esperanza…

A mi me gusta llamarles sueños….

¿Como les llamas tú?

Escrito despues de haber tomado
un par de cervezas